Masajes eróticos en Sevilla

Amaranta

 derecha2

Rubios, pulidos senos de Amaranta,
por una lengua de lebrel limados.
Pórticos de limones, desviados
por el canal que asciende a tu garganta.

Rojo, un puente de rizos se adelanta
e incendia tus marfiles ondulados.
Muerde, heridor, tus dientes desangrados,
y corvo, en vilo, al viento te levanta.

La soledad, dormida en la espesura,
calza su pie de céfiro y desciende
del olmo alto al mar de la llanura.

Su cuerpo en sombra, oscuro, se le enciende,
y gladiadora, como un ascua impura,
entre Amaranta y su amador se tiende.

2 thoughts on “Amaranta

  1. Rafa Romero

    Bellísimo poema digno de inigualable vate,
    que habrá inspirado musa cuyo corazón,
    en cada uno de sus versos late.
    Quien sería aquella que, piel de ángel,
    -sensación de miedo-, sus estrofas inspirase.
    en cuyos brazos vas cayendo correligionario.

    Y si así es el poema, tal vez no haya en el mundo
    más maravilla que aquella mujer que lo inspirara
    entre los futones de Tantra Sevilla.

    A ella dirijirse para descubrirla,
    en una tarde de otoño,
    con la fuerza de un legionario
    y la velocidad del unicornio.

    • admin

      Este poema es solo una muestra de la genialidad de un gran poeta caditano como fue Rafael Alberti. La mujer como ser extraordinario en el que erotismo y sensualidad se funden mostrandonos a Amaranta o a cualquier de las masajistas que bien has escrito,son ejemplo de que perduran en el tiempo las mismas sensaciones y deseos.
      Gracias Rafael

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